Sobre la Universidad

En sus casi 56 años de creada la Universidad de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba, ha mantenido un alto nivel de actividad académica, dirigido a la formación de profesionales de la salud para Cuba y el mundo sin descuidar las diferentes modalidades de formación del postgrado, abordando siempre aquellos problemas que aquejan a la población santiaguera desde los horizontes de la investigación en salud, con su posición institucional cumple con la misión encomendada a los centros de educación superior.

Hoy en día la Universidad se propone incrementar sus capacidades, acciones, conseguir avances y efectos relevantes en la salud pública a través de la enseñanza y la investigación para mejorar las condiciones de salud de la población y el funcionamiento de los servicios de salud, así como enfrentar las complejidades que el desarrollo social imponen al estado de salud.

En su visión prospectiva, la Universidad contribuye al desarrollo pleno de todos sus miembros, egresados e investigadores que desempeñan cada vez un papel más importante para promover una verdadera cultura de la salud pública en todos los grupos sociales y comunidades, consolidando su arduo quehacer en políticas de salud para la toma de decisiones en el marco de la transición demográfica, epidemiológica y ambiental que sufre la humanidad.

La Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba (UCM-SC) nació en los predios de la Universidad de Oriente, el 10 de febrero de 1962, como la primera universidad médica creada por la Revolución cubana fuera de la capital. Dos años más tarde se le trasladó al edificio donde actualmente se encuentra ubicada la Facultad de Medicina No. 1.

Esta Universidad, heredera de la tradición de lucha de la región, surgió comprometida con la joven Revolución. Sus primeros profesores, originarios fundamentalmente de La Habana, se motivaron por brindar una docencia acorde a los nuevos conceptos pedagógicos de la época. Así comenzó la docencia en la carrera de Medicina y más tarde se incorporó la carrera de Estomatología. El claustro fue nutriéndose de talentosos jóvenes egresados, que dieron su paso al frente como profesores para lograr la formación de los profesionales del territorio oriental, que más tarde asumieron en sus provincias de origen la apertura de nuevos centros universitarios y asistenciales.

Años más tarde se incorporaron otras carreras de las ciencias médicas, como Enfermería y las tecnologías de la salud. Por el progresivo incremento de las matrículas, se fundó una segunda facultad de medicina, que permitió ampliar la formación a todas las instituciones asistenciales que conformaban la red de salud pública en la provincia.

Con el advenimiento de la universalización de la educación superior en el año 2002, se abrieron filiales en los 9 municipios de la provincia, con lo cual se patentizó el derecho de todos los sectores de la población a una enseñanza superior gratuita de calidad. Las matrículas alcanzaron la cifra de 26 mil estudiantes entre todas las carreras.

Posteriormente, con los procesos de transformación y la búsqueda de la calidad, el Ministerio de Salud Pública (MINSAP), como órgano rector de las políticas de salud, comenzó una evaluación de los escenarios de formación, reduciendo las filiales municipales y elevando la calidad de los claustros. Durante el último quinquenio, desde las normativas vigentes para la educación superior, la UCM-SC ha egresado 4 609 profesionales, de su historia de graduación de 24 817, entre los que se encuentran 2 800 profesionales extranjeros, procedentes del Caribe, América Latina, Asia y África.

La UCM-SC ha sido reconocida históricamente por la calidad de sus procesos formativos y sus resultados. La profesionalización de sus docentes, el compromiso social de sus egresados con el sistema de salud cubano, la contribución al desarrollo de la sociedad santiaguera y el aporte de los cuadros formados a la dirección de procesos formativos y asistenciales en Cuba y otros países, han permitido que hoy sea acreedora de numerosos reconocimientos nacionales e internacionales.

La formación de profesionales de la salud integrales, poseedores de una alta cultura humanística y de su profesión, capaces de transformar el estado de salud de la población y de ser protagonistas del acontecer científico y profesional de la comunidad, es la principal contribución de la Universidad de Ciencias Médicas a la sociedad santiaguera.